El primer paso, y quizás el más
importante, es el de la confección de la lista de alimentos, la “lista de
compras”. ¿Por qué?, porque sin ella no sólo vamos a comprar lo que realmente
vayamos a consumir, sino que también nos ayuda a hacer una compra consciente, a
elegir alimentos saludables. ¿Cómo podemos hacerla?, planificando con
antelación el menú del hogar, puede ser semanal o mensual. No sólo colabora en
la organización familiar, sino también en la compra de la cantidad adecuada de
alimentos, teniendo en cuenta lo que haya en la alacena y el espacio disponible
para almacenarlos.
Al momento de comprar es
importante observar las condiciones higiénicas del local, el personal que
trabaja en él, y el tratamiento que le dan a los alimentos.
Los alimentos frescos
(carnes, lácteos, etc.) deben estar en refrigeración. Los alimentos congelados
debes estar en un freezer con nube de frío. Estos dos tipos de alimentos deben
elegirse al final de la compra, para reducir al máximo el tiempo de exposición
a temperatura ambiente, y resguardar así la cadena de frío. Deben comprarse
diaria o semanalmente, de acuerdo a la disponibilidad de almacenamiento.
En cuanto a las carnes,
si tienen mal olor y/o color, es preferible no comprarlas. A la hora de comprar
pescado
fresco, hay que controlar que tengan los ojos brillantes y salientes,
las escamas brillantes y bien adheridas a la piel húmeda y limpia, su aroma
debe ser fresco y su carne firme. No debe estar expuesto al sol u otra fuente
de calor. No hay que permitir que envuelvan la carne en papel de diario.
A la hora de elegir alimentos
envasados es importante examinar el envase, éste debe estar sano, sin abolladuras
ni golpes, sin óxido, sin espuma, gas o burbujas en su interior; con la fecha
de elaboración y vencimiento a la vista. El líquido de su interior no debe
verse turbio ni grumoso, y el alimento no debe tener color ni olor extraño.
Si van a comprar huevos,
hay que controlar que no estén sucios ni golpeados.
Una vez en el hogar, es
importante higienizar y almacenar de modo adecuado los alimentos comprados, de
manera de protegerlos de insectos, roedores y mascotas.
Los alimentos secos (arroz,
fideos, legumbres, etc.) pueden comprarse cada 15 días o más.
Al comprar frutas y verduras, hay
que tener en cuenta la época del año, y si son de producción local o no, ya que
influye no sólo en su costo, sino en su calidad nutritiva.
Para asegurar la Higiene y Seguridad
de los Alimentos, hay que tener en cuenta:
- Al llegar los alimentos al hogar es importante higienizarlos y almacenarlos o refrigerarlos. En caso de no tener heladera, deben ser consumidos en el día.
- Los alimentos que no necesitan heladera serán almacenados en lugares frescos, secos y aireados, a temperatura ambiente, al resguardo de la luz; separados de los productos de limpieza, medicamentos, etc. Los cereales, legumbres y azúcar deben guardarse en frascos o latas bien cerradas y limpias. Panes y galletitas deben guardarse en su envase original o en latas. Los aceites deben guardarse bien tapados y en lugares oscuros para que no se enrancien.
- Cualquier tipo de carne sometida a cocción debe estar muy bien cocinada (no dejarlas a medio cocer). Deben consumirse o refrigerarse de inmediato.
- Para evitar la formación y multiplicación de bacterias, las preparaciones calientes deben mantenerse calientes y las frías, bien frías. ¿Por qué?, porque las temperaturas medias (tibias y ambiente) son las que favorecen su desarrollo.
- El huevo en buen estado no debe desprender olor anormal. Si está fresco, al ser sumergido en un vaso de agua llegará hasta el fondo; si por el contrario flota hay que desecharlo porque no está fresco. Si la cáscara se quebró después de haberlo comprado puede haberse contaminado, por lo que sólo puede ser utilizado en preparaciones cocidas.
- Todo alimento que presente moho al momento de querer utilizarlo debe ser desechado. Aunque algunas de sus partes parezcan sanas, pueden tener sustancias tóxicas.
- Todo alimento que se necesite descongelar, debe cocinarse directamente o bien debe disponerse en el compartimiento general de la heladera hasta su utilización. Una vez descongelado, no debe recongelarse, a menos que de crudo haya pasado a cocido.
- El agua para lavar y preparar los alimentos debe ser potable.
Fuentes: Guías
Alimentarias. Manual de Multiplicadores. 2008.
Nutrición para todos. Ministerio de Desarrollo Social, Presidencia
de la Nación.

Una transacción afecta a dos o más cuentas. El asiento registra toda la transacción en un solo lugar; luego, cada pieza se registra en las dos o más cuentas que se ven afectadas por la transacción.
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